Seis de cada diez alumnos sufrieron discriminación y agresiones en las escuelas de Mendoza
Un informe nacional basado en los resultados de las Pruebas Aprender 2023, reveló que el 30% de los estudiantes de 6° grado en Mendoza afirma haberse sentido discriminado en la escuela. El dato se ubica cerca del promedio del país, que alcanza el 36%, y expone un problema creciente de convivencia escolar.
Las cifras muestran que Mendoza no es la única provincia con este tipo de problemáticas. Jurisdicciones del norte del país como Chaco, Santiago del Estero y La Rioja presentan los porcentajes más altos, con casi la mitad de su alumnado afectado por situaciones de discriminación.
Entre los motivos más frecuentes de discriminación se encuentran el aspecto físico, los gustos personales y la identidad de género u orientación sexual, aunque también se mencionan factores como la vestimenta, religión, origen étnico, rendimiento académico o situación económica.
Soledad, exclusión y falta de contención
El estudio también refleja que una parte importante de los alumnos no se siente parte del entorno escolar. Si bien la mayoría dice tener amigos, un 16% manifiesta sentirse siempre excluido o fuera de lugar, y un 13% declara sentirse solo con frecuencia en la escuela. Además, 2 de cada 10 estudiantes aseguran que no se sienten bien al asistir al colegio, lo que evidencia una falta de pertenencia que puede afectar su bienestar emocional y rendimiento académico.
Un 24% del alumnado expresa no sentirse parte de la escuela o solo en contadas ocasiones, y un 22% dice no recibir contención ni apoyo de forma constante. También se detecta que un 6% de los alumnos no se siente cómodo con los docentes y directivos.
Violencia escolar: una problemática extendida
El informe muestra que 6 de cada 10 estudiantes fueron víctimas de algún tipo de agresión o violencia dentro del ámbito escolar. Entre los episodios más comunes se encuentran las agresiones verbales o físicas, el robo o destrucción de pertenencias y los ataques a través de redes sociales.
Si bien muchas veces se asocia el bullying a entornos digitales, los datos reflejan que los conflictos más frecuentes aún ocurren dentro de las aulas. Además, más de la mitad del alumnado ha presenciado situaciones de agresión hacia otros compañeros, y uno de cada tres reconoció haber ejercido violencia contra algún par.
Impacto educativo y social
Los especialistas advierten que estas situaciones no solo afectan la experiencia escolar inmediata, sino que tienen consecuencias directas en la autoestima, el desempeño académico, la salud mental y el compromiso con la educación. La falta de un clima escolar saludable puede derivar en ausentismo, bajo rendimiento, insomnio o problemas de conducta.
El informe subraya la necesidad de acciones integrales y sostenidas, que no se limiten a intervenciones aisladas, sino que involucren a toda la comunidad educativa: familias, docentes, equipos directivos y estudiantes. También se destaca la importancia de educar no solo en contenidos, sino en valores, empatía y formas de convivencia sana.