Las Asambleas por el Agua de Mendoza convocan para el martes 23 de diciembre una nueva movilización frente a Casa de Gobierno, en medio de un clima de creciente tensión social por el avance de la megaminería en la provincia. La protesta se suma a una serie de acciones realizadas desde la semana pasada, incluyendo cortes informativos en Uspallata, Tunuyán y General Alvear.

La movilización tiene como eje central exigir la derogación de las leyes 9.684 y 9.685, recientemente sancionadas por la Legislatura provincial. Estas normas avalan la Declaración de Impacto Ambiental del proyecto megaminero San Jorge y ratifican la de otros 27 proyectos de exploración en la zona de Malargüe.

El conflicto trasciende lo provincial: las asambleas se oponen a la reforma nacional de la Ley de Glaciares impulsada por el gobierno de Javier Milei. Frente a estos reclamos, el gobierno de Alfredo Cornejo sostiene que el proyecto San Jorge, con una inversión estimada en 559 millones de dólares y una vida útil de 16 años, se desarrollará bajo estrictos controles técnicos y ambientales. Los estudios oficiales indican que el consumo de agua del arroyo El Tigre mantendrá el caudal ecológico necesario, aunque un informe de la Universidad Nacional de San Luis proyecta una reducción del 8% en la recarga de la ciénaga de Yalguaraz.
La protesta refleja un profundo debate en Mendoza sobre el modelo de desarrollo, donde se enfrentan las perspectivas de crecimiento económico e inversiones, con las demandas de preservación del agua.



