Durante 2025, la inflación en la provincia alcanzó el 29,9%, mientras que los aumentos salariales fueron desiguales. Considerando solo los incrementos sobre el sueldo básico, los aumentos promediaron el 25%. Sumando los ajustes por ítems adicionales negociados por cada gremio, el incremento promedio se ubicó cerca del 40%, mostrando una leve recuperación para algunos sectores del Estado.
Sin embargo, esos beneficios no llegaron a todos los trabajadores, afectando principalmente a la mitad de la planta estatal.
El Gobierno señaló que la convocatoria a paritarias se realizará en febrero y adelantó que las propuestas salariales estarán vinculadas a la recaudación provincial. Las autoridades indicaron que el crecimiento de la masa salarial del Estado durante 2025 superó al de los ingresos, lo que complicará la discusión y limitará los aumentos por encima de la inflación a mejoras por productividad.

Desde los gremios, los sindicatos estatales buscan que los incrementos superen la mera compensación inflacionaria y reclaman mejoras significativas, especialmente para los sectores que no se beneficiaron plenamente de los ajustes anteriores. Además, cuestionan la falta de margen para negociar condiciones laborales de trabajadores no registrados y solicitan que los sueldos iniciales del personal estatal sean más altos para establecer una base de negociación.
En este marco, los gremios y el Ejecutivo comenzarán las negociaciones en febrero con la expectativa de alcanzar acuerdos que equilibren los recursos provinciales con las demandas de los trabajadores.
