Los trabajadores del PAMI en todo el país iniciarán desde este jueves una medida de fuerza de una hora diaria, de 11 a 12, en reclamo de la reapertura de paritarias. Durante ese horario, no habrá atención en las agencias y sedes del organismo.
La decisión surge tras semanas de gestiones de los gremios APPAMIA, SUTEBA, ATE y UTI, que alertaron sobre la caída histórica de los salarios y la falta de respuesta por parte del Gobierno nacional. La medida, que comenzó este jueves, se mantendrá de lunes a viernes y forma parte de un plan de lucha progresivo.
Conflictos salariales y laborales
El PAMI enfrenta, además de este reclamo salarial, problemas en la prestación de servicios a jubilados y pensionados. Entre ellos se incluyen retrasos en la entrega de pañales y otros insumos, lo que genera tensión entre los afiliados y el personal.

Los cambios en la logística, centralizados en Buenos Aires, han obligado al personal a verificar y cruzar direcciones legales y postales para asegurar la entrega correcta de los productos, especialmente en zonas rurales o con domicilios imprecisos. Esto aumenta la carga de trabajo de los empleados y refleja la necesidad de mejorar los sistemas internos del organismo.
Unidad gremial histórica
La medida de una hora diaria refleja un frente gremial unificado, algo inédito tras años de conflictos internos entre sindicatos. Los trabajadores buscan con esta acción visibilizar la situación salarial y exigir una mesa de negociación que incluya a todos los gremios, con el objetivo de lograr condiciones laborales más justas y estables.
El paro pone en evidencia la combinación de dificultades internas en la gestión de PAMI y la urgencia de resolver los reclamos de los empleados, quienes sostienen gran parte de la operación diaria del organismo encargado de la salud de los adultos mayores.
