INFORME

Tres de cada diez hogares mendocinos registran déficit habitacional o falta de servicios

Un relevamiento de la DEIE expone marcadas desigualdades entre zonas urbanas y rurales: calidad constructiva insuficiente, limitaciones en gas y cloacas y diferencias en el acceso a servicios públicos que condicionan la vida cotidiana.

Un informe reciente de la Dirección de Estadísticas e Investigaciones de Mendoza (DEIE) ofrece una radiografía detallada de la situación habitacional en la provincia. El estudio revela un dato central: tres de cada diez viviendas presentan algún tipo de déficit, ya sea por la calidad de sus materiales o por la falta de servicios esenciales como gas natural o cloacas.

Las diferencias entre áreas urbanas y rurales, así como entre las distintas regiones provinciales, profundizan un escenario desigual que impacta directamente en la calidad de vida.

Predominio de casas, pero con zonas de precariedad

En Mendoza, la mayoría de la población vive en casas: el 89,7% de las viviendas tiene esta tipología, mientras que el 9,3% son departamentos. Sin embargo, el 0,9% corresponde a unidades consideradas precarias, una proporción que se eleva a 2,7% en el Sur provincial.

El Gran Mendoza concentra el mayor porcentaje de departamentos (12,1%), acorde a su densidad poblacional: seis de cada diez mendocinos viven allí.

 

Calidad de los materiales: cuatro de cada diez hogares no alcanzan niveles adecuados

El estudio evalúa la calidad constructiva mediante tres variables: pisos, techo y presencia de cielorraso. A partir de estos indicadores, las viviendas se clasifican como suficientes, parcialmente insuficientes o insuficientes.

Los resultados muestran que en la provincia:

63,6% presenta calidad suficiente

27,2% es parcialmente insuficiente

8,9% tiene calidad insuficiente

La desigualdad territorial es marcada:

En zonas rurales, el 25% presenta calidad insuficiente

En el Gran Mendoza, ese porcentaje cae al 4%

Por regiones, Valle de Uco y Sur registran los niveles más altos de insuficiencia (22,3% y 20,8%), mientras que Este y Noreste muestran cifras más bajas (10,7% y 12,3%).

Acceso a servicios: el gran núcleo del déficit

El informe evidencia que, aunque 93,3% de las viviendas tiene acceso a agua potable, la situación cambia al observar gas y cloacas:

69,6% accede a gas de red

71,6% está conectado a cloacas

Esto significa que un tercio de los hogares carece de gas o de desagües adecuados, especialmente en zonas rurales:

Gas de red: 83,5% en áreas urbanas vs. 24,2% en rurales

Cloacas: 87,7% en áreas urbanas vs. 18,7% en rurales

El Noreste es la región más relegada: solo 34,6% accede a gas y 27,4% a cloacas.

El análisis también combina origen de agua y tipo de desagüe para medir la calidad sanitaria:

Calidad satisfactoria: red de agua + cloaca

Calidad básica: red de agua + cámara séptica

Calidad insuficiente: agua de pozo o cisterna + desagüe a pozo ciego

En zonas urbanas, 87,3% alcanza calidad satisfactoria. En las rurales, solo 18,2%, mientras que 53,4% se ubica en el nivel insuficiente.

Distancia a servicios públicos: mayores recorridos fuera de las ciudades

Las diferencias también se reflejan en el acceso geográfico a servicios esenciales:

Centros de salud:

Zonas urbanas: 1,4 km promedio

Zonas rurales: 2,9 km (y hasta 4 km en el Noreste)

Escuelas:

Urbanas: 1,1 km

Sur provincial: 1,5 km

Rurales: 2,4 km

Comisarías:

Promedio provincial: 1,6 km

Sur: 2,4 km (la mayor distancia)

En alumbrado público y pavimento las brechas también son notorias:

Alumbrado: 97,9% urbano vs. 77,1% rural

Pavimento: 91,5% urbano vs. 41,8% rural

Además, 35% de los hogares rurales no cuenta con recolección de residuos.

Tenencia, composición y hacinamiento: cómo son los hogares mendocinos

El informe revela que uno de cada diez hogares tiene tenencia irregular, es decir, carece de documentación legal sobre la vivienda o el terreno.

En tanto:

El tamaño promedio del hogar es de tres personas.

El hacinamiento afecta a 5% de las viviendas:

3,9% moderado

1,2% crítico

Respecto a la composición familiar:

Hogares unipersonales: 16,7%

Monoparentales: 18,9% (y en 9 de cada 10 el rol de jefatura es femenino)

Hogares nucleares: casi 60%

Pareja con hijos: 32,2%

Pareja sin hijos: 18,4%

En cuanto a la edad de la jefatura:

Jefatura joven (hasta 25 años): 3,9%

Jefatura envejecida (60+): 41,3%

El departamento de General Alvear encabeza este último indicador, con la mitad de sus hogares a cargo de personas mayores.

Además, 34,6% de los hogares tiene al menos un niño menor de 14 años. En Lavalle, esa proporción supera el 50%, siendo la más alta de toda la provincia.