El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, anunció que una flota militar de gran tamaño, encabezada por el portaaviones USS Abraham Lincoln, se dirige hacia las costas de Irán, navegando por el océano Índico. “Tenemos muchos barcos yendo en esa dirección, por si acaso. Veremos qué sucede”, afirmó Trump, quien aseguró que prefiere evitar conflictos, pero advirtió que la situación está bajo vigilancia estrecha.
La tensión entre ambos países se intensifica tras una ola de protestas en Irán contra el régimen del ayatollah Alí Jamenei, motivada por el aumento de precios y la caída de la moneda local. Durante casi tres semanas, miles de manifestantes salieron a las calles, y la represión oficial dejó entre 3.400 y 5.000 fallecidos, según distintas fuentes de derechos humanos. Jamenei culpó a Trump y a Estados Unidos por alentar los disturbios y calificó al mandatario estadounidense de “animal”, mientras que responsabilizó a los manifestantes por la “sedición”.

Trump evitó pronunciarse sobre un eventual cambio de poder en Irán, pero destacó que “ellos saben lo que buscamos” y condenó los asesinatos cometidos en el país.
El anuncio se produjo durante la presentación del Consejo de Paz, un nuevo organismo impulsado por la Casa Blanca para intervenir en conflictos internacionales y fortalecer el liderazgo estadounidense fuera de la ONU. Trump encabezó el evento en Davos, acompañado por líderes como Javier Milei, Santiago Peña y Viktor Orbán, y se comprometió a mantener un rol activo en la mediación de conflictos globales, incluyendo gestiones en curso entre Israel e Irán y otros países en disputa.
