El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, anunció la cancelación de una segunda ola de ataques contra Venezuela luego de que el gobierno venezolano avanzara con la liberación de presos políticos. Según afirmó, la decisión respondió a lo que consideró un gesto positivo en el marco de una búsqueda de paz y transición democrática.
Trump sostuvo que la ofensiva militar ya estaba planificada, pero fue descartada tras las acciones impulsadas por el chavismo. Aclaró, no obstante, que las fuerzas y barcos estadounidenses permanecerán en sus posiciones, como medida preventiva. Además, destacó una creciente cooperación bilateral en materia energética y aseguró que grandes empresas petroleras invertirán al menos 100 mil millones de dólares en Venezuela.

Desde Caracas, el titular de la Asamblea Nacional, Jorge Rodríguez, confirmó que el régimen decidió la excarcelación de un número significativo de detenidos por motivos políticos. Aseguró que el proceso comenzó de inmediato y lo presentó como un aporte a la estabilidad y la convivencia pacífica del país.
Organizaciones de derechos humanos señalaron que aún permanecen cientos de presos políticos en cárceles venezolanas. Desde Foro Penal reclamaron una amnistía general, mientras que la oposición agrupada en la Plataforma Unitaria Democrática exigió el cese de la represión y nuevas medidas concretas para restablecer la confianza institucional.
La decisión se conoció días después de la operación estadounidense que derivó en la captura de Nicolás Maduro, acusado por narcoterrorismo. En ese contexto, Trump también afirmó que el régimen avanza en el cierre de centros de detención y tortura en Caracas, y remarcó que la liberación total de los presos políticos será clave para consolidar un nuevo escenario político en Venezuela.



