Durante la noche del sábado en redes sociales, el presidente Donald Trump afirmó que Estados Unidos atacó tres instalaciones nucleares en Irán, incluyendo las plantas de Fordo, Natanz y Esfahan. "Hemos completado con gran éxito nuestro ataque contra tres instalaciones nucleares en Irán", declaró Trump en su red social Truth Social, asegurando que todos los aviones involucrados ya regresaron a territorio estadounidense.
El anuncio marca una escalada sin precedentes en el conflicto entre Israel e Irán, confirmando el apoyo militar directo de Estados Unidos a Israel. Según Trump, se lanzó "una carga completa de bombas" sobre la instalación subterránea de Fordo, centro clave del programa nuclear iraní.
La ofensiva ocurre en medio de un conflicto internacional que ya ha dejado un saldo trágico en ambas naciones: el Ministerio de Salud iraní reportó hace unas horas al menos 430 muertos y 3.500 heridos desde que comenzaron los ataques israelíes el 13 de junio. Muchas de las víctimas serían civiles, incluyendo niños, particularmente en Qom, donde un misil destruyó un edificio residencial.

Los especialistas advierten que estos bombardeos podrían desencadenar represalias inmediatas de Teherán, mientras el mundo observa con preocupación cómo se intensifica uno de los conflictos más delicados de la geopolítica actual.



