Según los últimos datos, durante junio de 2025 la provincia registró 47.589 habitaciones ocupadas de un total de 118.830 disponibles, lo que representa una ocupación general del 40% y del 46,5% los fines de semana. Esta cifra está por debajo del umbral mínimo necesario para cubrir costos operativos, estimado en un 50% de ocupación promedio para los hoteles mendocinos.
El turismo interno muestra una baja sostenida en las pernoctaciones, mientras que los mendocinos buscan cada vez más destinos internacionales como Brasil, Chile, Estados Unidos y varios países europeos. El aumento de viajes al exterior se refleja también en los registros de vuelos internacionales, que alcanzaron cifras históricas en junio de 2025, con un incremento del 14% respecto a 2024.

A nivel nacional, las pernoctaciones se distribuyen mayormente en hoteles de 3, 4 y 5 estrellas, mientras que los establecimientos parahoteleros representan un menor porcentaje del total. En Mendoza, la industria hotelera intenta mantenerse competitiva a través de acuerdos con plataformas de reservas online y ajustes en tarifas, que actualmente se ubican a niveles similares a los de 2010 en dólares.
El sector privado señala la necesidad de una mayor regulación sobre alquileres temporarios, para garantizar condiciones de competencia equitativas entre hoteles habilitados y alojamientos no registrados.
Asimismo, eventos privados como el Travel Sale buscan potenciar la promoción turística mediante la colaboración entre empresas y destinos regionales, ofreciendo descuentos y fomentando la participación de múltiples prestadores y agencias del país.
A pesar de los esfuerzos, el escenario refleja que Mendoza debe equilibrar la oferta interna con la creciente salida de turistas hacia el exterior, buscando herramientas que fortalezcan tanto la competitividad de los hoteles como la recuperación del turismo local.
