En el Honorable Concejo Deliberante de Capital, se realizó una nueva audiencia de juicio bajo la intervención del Jurado Vecinal, una figura implementada por el municipio en el 2023. Esto permite que los vecinos de la Capital sancionen diversas conductas que infringen el Código de Convivencia.
Así, se evaluó el caso de una persona que hizo dos graffitis en una pared y en el portón del colegio San Pedro Nolasco, ubicado en las calles Córdoba y Montecaseros. Ocurrió en noviembre del año pasado y lo consideraron una degradación visual del entorno urbano, penado por el artículo 20 del Código de Convivencia y sus artículos concordantes.
En aquel entonces, fueron incautados aerosoles de pintura, se tomaron fotografías y personal de preventores labró un acta de infracción. El infractor enfrenta una multa de hasta 5000 UTM, es decir, aproximadamente unos 305 mil pesos.
La decisión del jurado vecinal
El director de Asuntos Jurídicos del municipio, Lucas Boulin, presentó el caso a un jurado vecinal, formado por siete vecinos de la Capital seleccionados mediante un sorteo. Tras una breve deliberación, y por decisión unánime, el jurado encontró responsable al infractor.
El acusado no estuvo presente en la audiencia y ya había sido declarado en rebeldía por no comparecer en una audiencia preparatoria a principios de junio. A pesar de su ausencia en la audiencia final, el proceso continuó y la figura de rebeldía podría resultar en un recargo de hasta el 50 por ciento de la sanción prevista.
Esta es la segunda vez que un Jurado Vecinal sanciona por vandalizar el espacio público, cuando encontró culpable a un joven que había graffiteado una pared en la calle Alberdi. En esa oportunidad, el infractor se comprometió a restaurar el muro y a pintar un mural a cambio de no recibir una multa económica.


