Un policía de Mendoza fue despedido tras permanecer fuera del país mientras contaba con licencia por motivos psicológicos. La resolución oficial indica que el efectivo se trasladó a España y solicitó asilo político sin notificar a sus superiores.
C.O.G.R. había recibido licencias especiales durante la pandemia y por tratamiento psicológico, pero a fines de 2021 abandonó sus funciones, dejando de responder a las citaciones de la fuerza de seguridad.

Durante la investigación, el agente presentó denuncias sobre presuntas irregularidades y amenazas a su integridad. Sin embargo, se constató que su licencia venció en enero de 2022 y que no volvió a cumplir tareas.
La Junta de Disciplina evaluó toda la documentación, incluyendo informes migratorios, y determinó que incurrió en abandono voluntario y malicioso del servicio, una falta grave contemplada en la Ley 6722.
Como consecuencia, el Ministerio de Seguridad aplicó la sanción máxima, oficializando el despido del policía mendocino en los próximos días.



