Un proyecto de ley presentado por el diputado Damián Arabia, del PRO, reavivó una histórica disputa dentro del sector vitivinícola argentino. La iniciativa propone derogar la Ley 25.849, que dio origen a la Corporación Vitivinícola Argentina (Coviar), una entidad público-privada creada en 2004 con el objetivo de potenciar la industria del vino mediante planificación estratégica y aportes obligatorios de las bodegas.
El legislador, cercano al Gobierno nacional, argumentó que es necesario “terminar con los aportes compulsivos” para avanzar hacia una agenda de modernización, desregulación y libre asociación entre privados. La medida fue celebrada por las principales bodegas, muchas de las cuales abandonaron la Coviar en 2019 por cuestionamientos a su transparencia y eficacia.

Una grieta histórica en la industria del vino
La Coviar se financia a través de un aporte obligatorio que las bodegas deben realizar por cada litro de vino producido. Su misión incluye promoción externa e interna, certificaciones de sustentabilidad, y la mejora de la rentabilidad de la cadena vitivinícola. No obstante, desde su creación generó divisiones en el sector, con voces a favor y en contra.
Según Arabia, "la asociación debe ser un derecho y no una obligación". En ese marco, presentó el proyecto en la red social X, abriendo el debate sobre el rol de la Coviar y el impacto de los aportes obligatorios en las empresas.
El respaldo de Bodegas de Argentina
La entidad Bodegas de Argentina, que se desvinculó de la Coviar en 2019, apoyó públicamente el proyecto. Alegan que la institución carece de eficacia en su gestión, y denuncian que las empresas están “inmovilizadas en sus operaciones” si no cumplen con los pagos.
"Celebramos las iniciativas de desregulación que permitirán a las bodegas ser más eficientes y cumplir con sus objetivos sin cargas impositivas innecesarias", expresaron desde la asociación, alineándose con la postura del diputado.

La defensa de Coviar
Por su parte, Mario González, presidente de Coviar, calificó al proyecto como un “desconocimiento absoluto” de la realidad de la institución y del aporte que realiza al sector vitivinícola argentino.
"Es un despropósito que un diputado de CABA quiera eliminar una entidad que representa a las provincias del interior, especialmente a la región de Cuyo", señaló. También defendió que el aporte económico es “muy pequeño” y permite desarrollar un plan estratégico reconocido a nivel internacional.
Una industria en debate
El vino argentino atraviesa un momento delicado, y la discusión sobre la continuidad o no de la Coviar plantea un dilema entre la institucionalidad del sector y la necesidad de aliviar cargas económicas en un contexto de ajuste. El Congreso deberá definir si avanza o no este proyecto que pone en jaque a una de las entidades más influyentes de la industria.
