La automotriz Nissan ha decidido suspender la producción de su modelo Frontier en la planta de Santa Isabel, Córdoba, durante toda esta semana. Esta medida se suma a los crecientes rumores sobre el futuro industrial de la empresa en el país, generando preocupación en el sector.
El futuro incierto de la planta de Santa Isabel
La planta de Santa Isabel, que pertenece a Renault, ha sido el centro de producción de la Frontier en el marco de la alianza global entre ambas marcas. Sin embargo, los bajos números de ventas y exportaciones de las pickups han generado paradas constantes en la línea de producción durante los últimos años, lo que ha complicado la situación de la planta. Según fuentes cercanas al sindicato y a los autopartistas, la salida de Nissan de esa planta parece ser inevitable.
A pesar de que el establecimiento es de Renault, en él se fabricaban las unidades "mellizas" de la Alaskan y Frontier gracias a una inversión de Nissan. Ahora, debido a la baja rentabilidad de estos modelos, se barajan varias opciones sobre el futuro de la producción de Nissan en Argentina.

Posibles escenarios y el fin de la producción
Uno de los escenarios más probables que se maneja es que Nissan deje de producir la Frontier en Argentina y comience a importarla desde México, con lo que la marca quedaría como importadora en el país, vendiendo productos que actualmente llegan de otros mercados y, eventualmente, la Frontier mexicana.
El pasado viernes, delegados del sindicato SMATA realizaron asambleas con los operarios de la planta, donde se les informó sobre la situación. Según los testimonios recogidos en esos encuentros, el gremio confirmó que el 31 de diciembre de 2025 finalizará el contrato que vincula a las dos compañías, lo que significará el fin de la producción de pickups.
Debido a la incertidumbre, el gremio decidió iniciar una medida de fuerza con quite de colaboración, lo que ha provocado la paralización de la producción. Además, se estima que la actividad en la planta se reducirá durante febrero y marzo, limitándose a una semana de trabajo por cada dos de paradas, con suspensiones rotativas de personal.
En la línea de producción, aproximadamente 180 operarios están asignados a la fabricación de la Frontier, de los cuales 120 están suspendidos. A esta cifra se deben sumar los operarios que trabajan en la planta de Maxion Montich, encargada de la producción de chasis para las camionetas, ubicada dentro del mismo predio. Esta empresa también ha presentado un procedimiento preventivo de crisis, ya que posee suficiente stock de chasis, lo que ha llevado a una reducción en su actividad.



