La inestabilidad climática volvió a convertirse en un factor crítico para el sur de Mendoza. Durante la jornada de este martes, un episodio meteorológico extremo afectó amplias áreas del departamento de San Rafael, con consecuencias que ya son analizadas por los organismos oficiales y por los propios productores agrícolas.
Entre las zonas más comprometidas se encuentra Real del Padre, donde la combinación de precipitaciones intensas y caída de granizo generó un escenario adverso para las explotaciones rurales. El fenómeno se desarrolló en un corto lapso, pero con una intensidad suficiente como para provocar daños cuya magnitud aún está siendo determinada.
Desde el Gobierno provincial se confirmó que los equipos técnicos del área de Contingencias Climáticas iniciarán los relevamientos en terreno para cuantificar las pérdidas. En paralelo, se recordó que los productores inscriptos en los registros oficiales podrán acceder a los mecanismos de asistencia económica, a través del Fondo Compensador previsto para este tipo de emergencias.
La vicegobernadora Hebe Casado se refirió a la situación a través de sus canales institucionales, donde expresó su acompañamiento al agro sanrafaelino y destacó la importancia de activar con rapidez los instrumentos de contención estatal frente a eventos climáticos de alto impacto.
El nuevo temporal reaviva una preocupación estructural en el sector: la repetición de tormentas severas en períodos consecutivos. Un antecedente registrado exactamente un año atrás, también en el mes de enero, había afectado no solo a San Rafael sino también a General Alvear, dejando pérdidas significativas y evidenciando la vulnerabilidad productiva frente a estos fenómenos.
Con los informes técnicos en proceso, la atención permanece puesta en la evolución de los daños y en la capacidad de respuesta de los sistemas de asistencia, en un contexto donde el clima se consolida como uno de los principales desafíos para la economía regional.

