El patrimonio del jefe de Gabinete, Manuel Adorni, volvió a estar bajo la lupa luego de que se conociera que Claudia Sbabo, una de las acreedoras de la hipoteca utilizada para la compra de un departamento en Caballito, tramitó un beneficio cultural del Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires.
La operación inmobiliaria, realizada en noviembre de 2025, implicó la compra de un inmueble por US$230.000, financiado en gran parte con una hipoteca no bancaria de US$200.000, donde Sbabo y Beatriz Viegas figuraban como prestamistas, aportando US$100.000 cada una. La propiedad quedó registrada a nombre de Adorni y su esposa, Bettina Angeletti, con 50% de titularidad para cada uno.

El beneficio solicitado por Sbabo corresponde al programa Pase Cultural, que otorga hasta $60.000 mensuales a adultos mayores de 60 años residentes en la Ciudad de Buenos Aires, con jubilaciones de hasta $600.000, mediante una tarjeta destinada a consumo en espacios culturales.
La gestión del subsidio reavivó dudas sobre la capacidad económica de las prestamistas y se suma a cuestionamientos recientes, luego de que ambas evitaran confirmar públicamente su vínculo con el funcionario.
El caso se enmarca en un contexto de creciente revisión pública sobre la evolución patrimonial de Adorni y el origen de los fondos utilizados en sus operaciones inmobiliarias recientes.
