Con más de 15 mil asistentes y una agenda marcada por definiciones institucionales, el 62° Encuentro Binacional Chile-Argentina Paso Pehuenche volvió a posicionar al Paso Pehuenche como un eje estratégico para la integración bilateral.
Durante tres jornadas en la explanada del cerro Campanario, la convocatoria superó expectativas y mostró un fuerte respaldo social y político a un cruce que busca ampliar su rol en la conectividad internacional.
Un corredor con agenda operativa concreta
Más allá del componente cultural, el encuentro dejó anuncios puntuales. Autoridades chilenas destacaron acciones concretas orientadas a fortalecer la operatoria del paso, entre ellas la compra de un escáner para la aduana, una medida clave para agilizar controles y mejorar la seguridad fronteriza.
También se confirmó la reactivación del Comité Binacional, instancia fundamental para ordenar la agenda técnica y sostener el trabajo articulado entre ambos países. La coordinación institucional fue uno de los ejes reiterados en los discursos oficiales.

El desafío pendiente: habilitar cargas
En el plano estructural, volvió a instalarse un reclamo histórico: la habilitación del cruce para todo tipo de cargas. La ampliación de la operatoria logística es considerada una condición indispensable para consolidar al paso como corredor estratégico y dinamizar el comercio bilateral.
Las autoridades coincidieron en que el fortalecimiento del paso no solo debe contemplar su dimensión cultural, sino también su desarrollo institucional y operativo, con una mirada de mediano y largo plazo.
Integración productiva y territorial
El encuentro incluyó el tradicional Pabellón Binacional Turístico, Cultural y Económico, donde se exhibieron productos y servicios vinculados al turismo, la artesanía, la gastronomía y el intercambio cultural.
Este espacio funcionó como vidriera del desarrollo territorial y del potencial de complementariedad entre regiones de ambos lados de la cordillera.
Proyección estratégica
En el cierre, hubo consenso en un punto central: proyectar el Paso Pehuenche como un nodo clave para la conectividad regional, el turismo internacional y las oportunidades económicas futuras.
Con respaldo social, definiciones operativas y una agenda logística en discusión, el paso avanza en su consolidación como pieza estratégica en la integración entre Argentina y Chile.


