Uno de cada tres inquilinos dejó su hogar por no poder pagar el alquiler
La crisis habitacional en Argentina se profundiza. De acuerdo con los últimos datos de la Encuesta Nacional Inquilina, tres de cada diez personas que alquilaron debieron abandonar su vivienda en marzo por no poder pagar el alquiler. La cifra representa un aumento significativo respecto a diciembre, cuando este fenómeno afectaba al 25% de los inquilinos.
El problema no solo está vinculado a los precios, sino también al contexto económico general. Mientras la inflación registrada en marzo fue del 3,7%, los aumentos en los contratos de alquiler la superaron ampliamente en casi todas las regiones del país. En la Patagonia, los incrementos alcanzaron el 10,2%, en el NOA el 9,4%, en Cuyo el 8,3%, en el NEA el 5,4%, en el conurbano bonaerense el 5,3% y en la región pampeana el 4,2%.
Este escenario se agrava con una creciente precarización laboral. El desempleo entre quienes alquilan viviendas alcanzó el 9,2% en marzo, y más del 35% declarado estar en la búsqueda de ingresos adicionales. A esto se suma que el 27,7% reportó la pérdida de empleo de al menos un miembro del hogar, y el 67% manifestó preocupación por la reducción de horas de trabajo disponibles.
La presión económica también se refleja en el endeudamiento: el 65% de los inquilinos afirmó tener deudas acumuladas, y casi la (48%) declaró estar atrasado en el pago de compromisos esenciales. Entre estos, se destacan las deudas por tarjetas de crédito (51%), alimentos (38%) y alquiler (30%).
Según cifras oficiales del Indec, la inflación interanual a marzo fue del 55,9%, pero el rubro vivienda y servicios básicos registró un incremento del 149%, evidenciando una distorsión significativa que compromete el acceso a la vivienda.
El fenómeno, calificado por organizaciones del sector como un desalojo económico, visibiliza el deterioro acelerado de las condiciones de vida para una gran parte de la población. Con ingresos que no alcanzan y precios que se disparan, la posibilidad de alquilar se vuelve cada vez más lejana para millas de familias argentinas.