El Calvario de la Carrodilla volvió a llenarse de fe y oración. Este Viernes Santo, cientos de mendocinos se acercaron desde temprano para participar del tradicional Vía Crucis, uno de los rituales más significativos de la Semana Santa para los católicos.
Ubicado en uno de los espacios más simbólicos para la provincia, el Calvario se transforma cada año en un punto de encuentro para renovar la fe, meditar y acompañar espiritualmente el camino de Jesús.
Este año, el mensaje central estuvo atravesado por el lema del Jubileo de la Esperanza, proclamado por el papa Francisco. En ese marco, se habilitó la Casa del Perdón, un espacio especialmente preparado para el sacramento de la confesión.


