Un quebracho blanco de 284 años, último vestigio del bosque nativo de la zona, se ha convertido en el centro de una disputa entre vecinos, ambientalistas y el municipio de Villa Allende. El conflicto estalló cuando la intendencia anunció su traslado para ampliar la avenida Padre Luchesse, por donde circulan 25 mil vehículos diarios. Y escaló hoy con enfrentamientos con la policia.

Desde hace un mes, vecinos autoconvocados y activistas acampan en el lugar para evitar la remoción del árbol. Sin embargo, el intendente Pablo Cornet emitió un ultimátum: "O nos dejan trabajar o lo talamos". Esta semana la empresa contratada para el trasplante, Jorba, renunció al proyecto tras ser señalada por la opinión pública. "No apoyamos acciones que atenten contra árboles históricos", afirmó la compañía en redes sociales.

El miércoles, un operativo para extraer el quebracho fracasó: la raíz resistió incluso el uso de una grúa. Desde el sector ambientalista advierten que las chances de supervivencia del árbol son "prácticamente nulas" y proponen modificar el trazado de la avenida.
La tensión escaló aún más hoy sábado con enfrentamientos entre efectivos policiales y manifestantes que se oponen a su remoción. Desde la madrugada, una grúa de una empresa tucumana llegó al lugar, custodiada por agentes de Infantería. Sin embargo, vecinos autoconvocados y ambientalistas bloquearon el acceso, repitiendo las protestas y generando empujones y forzejeos.



