Este domingo 29 de junio quedará en el recuerdo de miles de mendocinos. Una intensa nevada cubrió de blanco varias zonas urbanas del Gran Mendoza, algo que no ocurría con esta magnitud y durante horas del día desde hace más de 30 años.
Vecinos de Capital, Godoy Cruz, Guaymallén, Las Heras y otros departamentos registraron el fenómeno con sus celulares y rápidamente las redes sociales se llenaron de imágenes que mostraban plazas, techos, autos y calles completamente cubiertas por la nieve.

La postal, más típica de los paisajes cordilleranos, se trasladó por unas horas al corazón de la ciudad, donde grandes y chicos salieron a disfrutar del fenómeno natural. Para muchos jóvenes fue la primera vez que vivieron una nevada de estas características sin tener que subir a la montaña.
El origen de la nevada
Según datos del Servicio Meteorológico Nacional, la nevada se produjo debido a un sistema frontal frío que ingresó a la región y que coincidió con una masa de aire húmedo. Las condiciones propicias para la precipitación nívea se dieron desde la madrugada y se intensificaron con el correr de las horas, generando un espectáculo poco común en la zona.
Además de la sorpresa y la alegría, el fenómeno también generó algunas complicaciones en el tránsito y llevó a las autoridades a recomendar precaución al circular, especialmente en calles y rutas que presentaban baja visibilidad y acumulación de nieve.
La jornada fue también una oportunidad para reflexionar sobre los efectos del clima extremo en sectores vulnerables, ya que la ola polar se siente con fuerza en la provincia.
La nevada de este domingo fue más que un fenómeno meteorológico: fue un evento colectivo que unió a toda una provincia bajo un mismo asombro y dejó una estampa inolvidable para la memoria visual de Mendoza.



