Durante años fue una hipótesis geológica intrigante, pero ahora Zealandia dejó de ser un misterio. Investigadores de GNS Science en Nueva Zelanda publicaron un estudio en Tectonics donde confirman que esta enorme masa de tierra (de cinco millones de kilómetros cuadrados) es, efectivamente, un continente. Sin embargo, el 95% de su extensión está cubierta por el océano.
Zealandia formó parte de Gondwana, el supercontinente que incluía a África, Sudamérica, la Antártida y Australia. Hace unos 85 millones de años comenzó a separarse, primero de la Antártida y luego de Australia. Esta lenta fragmentación la alejó de sus vecinos y, con el paso de millones de años, terminó casi completamente sumergida.

El equipo científico logró cartografiar gran parte de su superficie, extrayendo muestras de rocas desde el fondo del mar para estudiar su composición geoquímica. Sus hallazgos confirmaron que se trata de una corteza continental, con características únicas como un adelgazamiento de hasta un 65%, que aportan claves sobre la evolución geológica de la región del Pacífico.
Aunque Zealandia no sea visible a simple vista, su existencia tiene un valor geológico inmenso: ayuda a entender la historia tectónica del planeta y los procesos que dan forma a los continentes.
