El santito al que le ruego es vecino mío
Vivió acá nomás, en Rivadavia. Cosechó, podó, limpió los surcos como cualquiera. Un día lo mataron y otro día lo hicieron mártir y beato. Por eso es mi santito.
Vivió acá nomás, en Rivadavia. Cosechó, podó, limpió los surcos como cualquiera. Un día lo mataron y otro día lo hicieron mártir y beato. Por eso es mi santito.