La cantante argentina Ángela Leiva rompió el silencio y realizó un fuerte descargo en redes sociales, luego de haber sido acusada públicamente de "estafadora" por la cancelación de un show. El hecho ocurrió en el marco de la Vendimia Chapaca, un tradicional festival celebrado en el municipio de Uriondo, en Tarija, Bolivia. Angela Leiva denunció irregularidades en la organización y sugirió que intentaron responsabilizarla para encubrir una tragedia ocurrida esa misma noche.
Según relató en un comunicado difundido en sus redes, durante la prueba de sonido su equipo detectó graves fallas: falta de camarines, demoras operativas y un escenario montado con materiales precarios. Esa noche, una intensa tormenta colapsó la estructura. "Fue imposible hacer arrancar todo con electricidad", afirmó. Pese a la situación, desde la producción insistieron en que saliera a cantar. "Había vidas en juego", aseguró.

La artista permaneció en el predio desde la 1 hasta las 2:40 de la madrugada, cumpliendo con su contrato. Pero tras la suspensión, recibió duras acusaciones por parte de la organización. “Quisieron volcar toda la responsabilidad sobre mí, manchando mi nombre y reputación”, expresó.

Además, reveló un dato que agrava el episodio: “Habría habido una muerte esa noche en el evento por una descarga eléctrica a metros del escenario”, noticia que la cantante conoció días después. La artista cree que la usaron como chivo expiatorio para tapar el hecho. “Obviamente no voy a permitir que se me use para tapar una muerte”, sentenció, y confirmó que el asunto ya está en manos de sus abogados.
Pese al conflicto, agradeció al público boliviano “por el cariño de siempre” y lamentó no haber podido brindar el show. El escenario quedó vacío, pero la polémica recién comienza.
