El retorno de Donald Trump a la presidencia de los Estados Unidos ha generado un marcado movimiento en los mercados financieros, dejando a algunos sectores en alza y a otros en situación de vulnerabilidad. Los analistas proyectan un escenario de crecimiento para ciertas acciones en Wall Street, mientras que advierten riesgos para los mercados emergentes, entre ellos Argentina. A continuación, se detallan los sectores más beneficiados, los más amenazados y el impacto previsto en el país.

Ganadores y perdedores en Wall Street
La reciente elección en Estados Unidos ha impulsado alzas significativas en los principales índices bursátiles. El S&P 500 subió un 3,8% en una semana, mientras que el Dow Jones avanzó un 5% y el Nasdaq un 4,4%, reflejando el optimismo por una nueva agenda de desregulación económica y políticas pro-crecimiento que podría implementar Trump. La notable suba también benefició a empresas tecnológicas como Tesla, que aumentó un 39%, y a Coinbase, con un rally de 67% en la última semana. Bitcoin, por su parte, se disparó un 26% desde los comicios.
Entre los sectores más afectados, el oro y la plata se depreciaron 5,1% y 6,7%, respectivamente, debido a la apreciación del dólar, impulsado por las expectativas de políticas fiscales expansivas. Además, los mercados emergentes cayeron un 2,9% en promedio, con pérdidas destacadas en China y Brasil, lo que marca un posible obstáculo para las economías en desarrollo.
Impacto en los mercados emergentes
Para los países emergentes, las políticas comerciales de Trump representan un desafío importante. Analistas de Balanz advierten que la imposición de tarifas arancelarias podría afectar las exportaciones de estos países, especialmente China, aumentando la volatilidad en sus mercados. Además, la apreciación del dólar podría reducir los retornos medidos en esa divisa, generando un impacto negativo para los inversores en estas regiones.

Perspectiva para Argentina
En el ámbito local, la reelección de Trump ha generado expectativas positivas, especialmente en términos de relaciones diplomáticas con Javier Milei, quien ha mostrado apoyo hacia el candidato republicano. En este contexto, los bonos en dólares de Argentina han registrado una suba del 4% tras el resultado electoral, lo cual algunos analistas atribuyen a la posibilidad de renegociación de la deuda con el Fondo Monetario Internacional (FMI) y a un potencial respaldo de Estados Unidos en este proceso.
Desde Grupo IEB indican que la alineación política entre Milei y Trump podría convertir a Argentina en un aliado clave en América Latina, lo que podría facilitar un acuerdo con el FMI, aliviando las reservas del Banco Central y el riesgo país, permitiendo así un eventual retorno a los mercados de deuda internacional.
No obstante, los riesgos económicos no desaparecen para Argentina. La imposición de un arancel del 10% a las importaciones en EE.UU. podría complicar las exportaciones argentinas, afectando sectores como el agrícola y el manufacturero. Asimismo, la tendencia hacia políticas proteccionistas podría aumentar la inflación en Estados Unidos y presionar al alza las tasas de interés de la Reserva Federal, encareciendo el costo del financiamiento externo y generando una posible fuga de capitales de los mercados emergentes.

La victoria de Trump abre una nueva etapa de incertidumbre para las inversiones en mercados emergentes y plantea desafíos específicos para la economía argentina. Mientras que algunos sectores verán un impulso positivo en Wall Street, otros, especialmente en los países en desarrollo, enfrentan riesgos debido a las políticas proteccionistas y a la volatilidad cambiaria. Los efectos de esta dinámica dependerán en gran medida de las futuras decisiones de política económica en ambos países y de la relación que establezca el próximo gobierno argentino con Washington.
