La natilla de vainilla con frutas frescas es un postre exquisito que demuestra cómo la simplicidad puede resultar en un deleite culinario. Esta receta es perfecta para aquellos que buscan algo dulce y refrescante, sin caer en la complejidad de ingredientes como el chocolate o la harina.
Ingredientes
- 500 ml de leche entera
- 4 yemas de huevo
- 100 gr de azúcar
- 1 vaina de vainilla (o 2 cucharaditas de esencia de vainilla)
- Frutas frescas para decorar (fresas, arándanos, frambuesas)

Procedimiento
- Calienta la leche en una cacerola, sin que llegue a hervir. Agrega la vaina de vainilla abierta a lo largo para infundir la leche.
- En un bol, bate las yemas de huevo con el azúcar hasta que la mezcla se torne pálida.
- Vierte lentamente la leche caliente sobre la mezcla de huevo, revolviendo constantemente.
- Regresa la mezcla al fuego, cocina a fuego bajo, removiendo constantemente hasta que la natilla espese (no debe hervir).
- Retira del fuego, quita la vaina de vainilla, y deja enfriar.
- Sirve la natilla en cuencos y decora con frutas frescas encima.
Este postre, con su textura suave y cremosa, y el toque fresco de las frutas, es ideal para una tarde de verano o como broche de oro en una comida especial. La combinación de la vainilla aromática con la acidez ligera de las frutas crea una sinfonía de sabores que deleitará a todos. ¡Un postre sencillo, pero inolvidable!


