El lanzamiento de ChatGPT marcó un antes y un después en el sector de la inteligencia artificial y puso en alerta a Google, históricamente líder en este campo. Según un análisis publicado por Bloomberg, la compañía volvió a posicionarse en lo más alto, impulsada por la conducción de su director ejecutivo, Sundar Pichai, considerado un “CEO en tiempos de guerra”.

De los tropiezos iniciales a un relanzamiento exitoso
El recorrido reciente de Google en la IA tuvo fallas visibles: Bard, su primer chatbot, fue rápidamente reemplazado por Gemini debido a su bajo rendimiento. También hubo críticas de usuarios por la calidad de las imágenes generadas e inexactitudes históricas.
Mientras tanto, Microsoft se fortalecía al asociarse con OpenAI, lo que aceleró el reemplazo de búsquedas web tradicionales por chatbots.

Un cambio de estrategia que fue clave para recuperar terreno
Pichai impulsó una reorganización interna y otorgó mayor autonomía a Demis Hassabis, fundador de DeepMind, quien se convirtió en figura central del plan de desarrollo en IA.
Esa decisión comenzó a mostrar resultados:
Google Cloud encadena dos trimestres de crecimiento
Sus chips de IA compiten con Nvidia
La publicidad en búsquedas aumentó 15% en el último trimestre 🔎
Los usuarios de Gemini ya son 650 millones por mes
La herramienta genera 5.000 millones de imágenes mensuales
Google cuenta con una enorme base de datos acumulada a lo largo de años, un recurso que fortalece su trabajo en herramientas potenciadas por IA. La expectativa se centra especialmente en la llegada de estas capacidades a Google Maps y el impulso que podría ganar Google Pay, con compras y contrataciones integradas a través del chatbot.

Un desafío abierto para Pichai
La compañía dispone de un ecosistema de productos gigantesco, pero la pregunta es cómo adaptar la IA a cada uno de ellos sin perder calidad. La integración eficiente de la tecnología en todas sus plataformas será el gran reto de la próxima etapa.


