La Estación Espacial Internacional cumplío 25 años de funcionamiento
La Estación Espacial Internacional (EEI) celebra un cuarto de siglo de presencia humana continua en el espacio, un hito de cooperación internacional e ingeniería que comenzó el 2 de noviembre del 2000 y se sostiene en la actualidad. Desde aquel día, más de 280 astronautas y cosmonautas de todo el mundo han vivido y trabajado en este laboratorio orbital.
El proyecto astronómico, uno de los más ambiciosos de la historia, comenzó con solo tres módulos fundamentales: Zarya, Zvezda y Unity, que aún hoy forman el corazón de la estación, proporcionando energía y soporte vital. Su ensamblaje en el espacio requirió 42 complejos vuelos de construcción, principalmente con el transbordador espacial estadounidense, para unir componentes fabricados en Rusia, Estados Unidos, Europa y Japón.
Hoy, la EEI ha crecido hasta contar con entre 16 y 20 módulos presurizados. Aunque su volumen habitable es equivalente al de una casa de seis habitaciones, en microgravedad cada superficie —suelo, paredes y techo— se aprovecha al máximo, estando cubierta de equipos y provisiones. Actualmente alberga a siete tripulantes de forma simultánea, quienes realizan investigaciones científicas en un entorno sin igual que demuestra lo que la humanidad puede lograr cuando trabaja unida hacia un objetivo más grande.