Una colisión entre dos agujeros negros ha sido observada con un detalle sin precedentes, proporcionando la visión más nítida hasta la fecha de estos fenómenos cósmicos y confirmando predicciones realizadas hace décadas por Albert Einstein y Stephen Hawking. El evento, registrado como GW250114, fue detectado por el observatorio LIGO (Observatorio de Ondas Gravitacionales por Interferometría Láser) en enero.

La colisión generó ondas gravitacionales, ondulaciones en el tejido del espacio-tiempo previstas por Einstein en 1915. Aunque el físico creía que serían indetectables, la tecnología de LIGO, compuesto por dos instrumentos en Louisiana y Washington, lo ha hecho posible desde su primer hallazgo en 2015, hecho que fue galardonado con el Premio Nobel. "Ahora, con instrumentos mucho más precisos, podemos observar con gran claridad cómo estos dos agujeros negros se acercaron y se fusionaron en uno", explicó un portavoz.

Maximiliano Isi, astrofísico del equipo, destacó que la observación ofrece una nueva perspectiva de "la dinámica del espacio y el tiempo". Este hallazgo se suma a otros descubrimientos recientes, como la detección a principios de año de la fusión de agujeros negros más masiva jamás observada, confirmando que las leyes de la física predichas por los genios se cumplen en los entornos más extremos del universo.



