Hoy, 27 de enero de 2025, se cumplen 46 años desde la muerte de Victoria Ocampo, una de las figuras más influyentes de la cultura argentina. Escritora, editora y defensora de los derechos de las mujeres, Ocampo rompió con los moldes de su época y construyó un legado que sigue siendo motivo de admiración. Su revista Sur no solo marcó un antes y un después en la literatura argentina, sino que se convirtió en un puente cultural entre América Latina y Europa.
Nacida en 1890 en una familia privilegiada, Victoria recibió una educación que pocas mujeres de su tiempo podían soñar. Estudió en el College de France y en La Sorbona como oyente, alimentando su amor por las letras desde muy joven. A pesar de las normas rígidas de la sociedad en la que creció, decidió forjar su propio camino: se separó de su marido, tuvo una activa vida social e intelectual y fue pionera en actividades consideradas inusuales para una mujer, como conducir su propio automóvil.

En 1931 fundó Sur, una revista que se convirtió en una plataforma esencial para escritores de renombre mundial como Jorge Luis Borges, Simone de Beauvoir, Federico García Lorca y Virginia Woolf. Con esta iniciativa, Victoria no solo difundió la obra de autores extranjeros en Argentina, sino que también impulsó el trabajo de escritores latinoamericanos. Su capacidad para conectar culturas fue reconocida internacionalmente, al punto de recibir condecoraciones como la Legión de Honor de Francia y el título de Comandante de las Artes y las Letras.
Además de su faceta cultural, Victoria tuvo un fuerte compromiso político y social. En 1936 cofundó la Unión de Mujeres Argentinas, liderando campañas en defensa de los derechos de las mujeres. También apoyó a la República Española durante la Guerra Civil y fue testigo de los juicios de Núremberg, una experiencia que plasmó en su libro Impresiones de Núremberg. Estas acciones reflejan su incansable lucha por la justicia y la igualdad.
Victoria Ocampo falleció el 27 de enero de 1979 a los 89 años, dejando un legado que trasciende generaciones. Su histórica residencia, Villa Ocampo, es hoy patrimonio de la UNESCO y un símbolo de su dedicación a la cultura. Recordar a Victoria es rendir homenaje a una mujer que vivió adelantada a su tiempo, desafiando convenciones y dejando una huella imborrable en la literatura y los derechos humanos.



