Este 24 de junio se cumplen 90 años de la trágica muerte de Carlos Gardel, el máximo ícono del tango, cuya figura trascendió el tiempo y las fronteras. El accidente aéreo que le costó la vida en Medellín no solo enlutó a Argentina y a toda América Latina, sino que también dio origen a una leyenda que perdura hasta hoy.
Gardel tenía 44 años y estaba en el momento más alto de su carrera. Con su inconfundible voz y carisma había conquistado América, Europa y los estudios de cine en Nueva York. Había nacido en Toulouse, Francia, en 1890, pero su infancia y su identidad artística se formaron en Buenos Aires, donde se convirtió en el gran referente del tango-canción, con clásicos como Mi Buenos Aires querido, El día que me quieras y Volver.
La noche anterior a su muerte, Gardel ofreció su última actuación en Bogotá, donde miles lo escucharon a través de altoparlantes y la radio. Horas después, abordó un vuelo con destino a Cali que nunca llegó. El avión se estrelló al intentar despegar en el aeropuerto Olaya Herrera de Medellín, provocando una tragedia que conmocionó al mundo y dejó 17 muertos, entre ellos su letrista Alfredo Le Pera y varios músicos.

Su partida marcó el inicio del mito. En Medellín nació una devoción por el tango que se mantiene viva, mientras en Buenos Aires se multiplicaron los homenajes y el silencio cubrió los teatros la noche del 24 de junio de 1935. A 90 años de su muerte, Gardel sigue siendo un emblema de la música popular y su imagen, su voz y su historia continúan emocionando a generaciones enteras.



