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EFEMÉRIDES

A 47 años del adiós de Clarice Lispector: su poesía sigue viva

Su sensibilidad única y su mirada íntima convirtieron lo cotidiano en magia literaria.

A 47 años del adiós de Clarice Lispector: su poesía sigue viva

Clarice Lispector (1920-1977) nació el 10 de diciembre de 1920 en Chechelnik, Ucrania, y se convirtió en una de las figuras más fascinantes de la literatura brasileña. De origen judío, su infancia estuvo marcada por el exilio. Tras la Revolución Bolchevique, su familia huyó hacia Brasil, escapando de la violencia y la persecución. Con solo cinco años llegó a Recife, adoptando un nuevo idioma y una nueva identidad. De Chaya Pinjasovna Lispector pasó a ser Clarice, una mujer que revolucionaría el concepto de lo literario.

Clarice Lispector
Clarice Lispector

A los 21 años, publicó Cerca del corazón salvaje, una novela escrita a los 19, con la que ganó el premio Graça Aranha. Desde entonces, su escritura se caracterizó por explorar las profundidades de la subjetividad, iluminando los momentos más íntimos y aparentemente banales de la vida cotidiana. Obras como Una manzana en la oscuridad (1961), La pasión según G.H. (1969) y La hora de la estrella (1977) la consolidaron como un genio literario.

Clarice Lispector
Clarice Lispector

Clarice también reinventó el cuento, dotándolo de una potencia introspectiva que sigue cautivando. En 2002, Alfaguara publicó Todos los cuentos, reuniendo su legado breve y deslumbrante. En cada página, su escritura respira una mezcla de fragilidad y fuerza, como si pulsara con la misma intensidad de la vida que intentaba capturar.

Más allá de su obra, su vida estuvo marcada por contrastes: una belleza arrebatadora y una cotidianidad social aparentemente convencional. Se graduó en Derecho, trabajó como periodista, se casó y acompañó a su esposo diplomático por Europa y Estados Unidos. Sin embargo, en 1959, tras separarse, regresó a Brasil para vivir plenamente su vocación literaria.

Clarice Lispector
Clarice Lispector

Benjamin Moser, uno de sus principales bíógrafos, describió su escritura como una "lengua propia" que trasciende el paso del tiempo. La intensidad con la que abordó lo sensorial y los detalles más sutiles la convierte en una autora inagotable. Su obra es una invitación a redescubrir el mundo con una mirada fresca y deslumbrada. En septiembre de 1966, un accidente doméstico casi le costó la vida, dejando secuelas que marcaron sus últimos años. Sin embargo, Clarice continuó escribiendo hasta su muerte el 9 de diciembre de 1977, un día antes de cumplir 57 años. Hoy, su legado sigue iluminando la literatura universal, recordándonos la magia de lo cotidiano y la profundidad de lo humano. 

De ella decían: “ que su sentido del humor iba de la maravilla ingenua a la comedia perversa, lo que la llevó a escribir novelas fracturadas y cerebrales, fundamentalmente no narrativas”. Ella diría también “Había hombres que no consiguieron olvidarme en diez años, un poeta americano amenazó con suicidarse porque yo no le correspondía”. Su nombre de pila basta para identificarla con los brasileños, quienes, según comentó un editor español, “todos la conocían, habían estado en su casa y tenían alguna anécdota que contar sobre ella, como hacen los argentinos con Borges. O, en última instancia, fueron a su funeral”.  Su figura fue inmortalizada en una estatua, que ahora reposa en la playa de Leme, en Rio de Janeiro.

Clarice Lispector es una inspiración para todas las mujeres que aman, para todas las mujeres que escriben, para todas las mujeres que tienen miedo también para todas las mujeres que son valientes. Aún en nuestros días las jóvenes leen sus poemas con la intención de aprender algo de sí mismas, de conectar con la belleza del mundo o de que vivir duela un poco menos. Les dejamos uno de sus poemas y la invitación a sumergirse en cualquiera de sus libros.

HE VENIDO A ESCRIBIRTE, ES DECIR, A SER

En la extremidad de mí estoy yo. Yo, implorante, yo, la que necesita, la que pide, la que llora, la que se lamenta.
Pero la que canta. La que dice palabras.

¿Palabras al viento? Qué importa, los vientos las traen de nuevo y yo las poseo.
Yo al lado del viento. La colina de los vientos aullantes me llama. Voy, bruja que soy.
Y me transmuto.

Oh, cachorro, ¿dónde está tu alma? ¿Está cerca de tu cuerpo? Yo estoy cerca de mi cuerpo. Y muero lentamente.¿Qué estoy diciendo? Estoy diciendo amor. Y cerca del amor estamos nosotros.

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