Una portada de Charly García realizada por Andrés Cascioli, impactantes imágenes de ministros y jefes militares de la última dictadura cívico militar, dibujos de las primeras mujeres humoristas gráficas y originales de artistas icónicos que nunca fueron exhibidos forman parte de la exposición "Nada se pierde. Dibujantes de Humor" que se puede visitar a partir de mañana, en el Centro de Historieta y Humor Gráfico Argentinos, de la Biblioteca Nacional (CABA).
A 40 años de democracia, la muestra exhibe una selección de obras que describen los años de apogeo de la revista Humor (1980-1985), durante los años 80, un lustro que incidió, como pocos, en la realidad política y en la vida cultural de los argentinos", señala el curador José María Gutiérrez.

La exhibición reúne obras originales de treinta autores icónicos como Cascioli, Fortín, Izquierdo Brown, Fontanarrosa, Rep, Tabaré, Limura y Scafati, entre otros y de las revistas que salieron entonces a partir de Humor como El Péndulo, Super Humor, Humi y ya en democracia la Sex Humor, con la primera camada de humoristas mujeres como Maitena, María Alcobre y Patricia Breccia.
"La muestra te lleva a cuarenta años atrás, habla de la transición democrática entre el fin de la dictadura y el comienzo de la democracia a partir de los dibujos. La riqueza de autores y artistas que había en ese momento es en sí misma un ejemplo de democracia. Eran muy diferentes en estilos, hasta con lenguajes contrapuestos y, sin embargo, convivían armoniosamente. Cuando la despojás de los artículos de opinión, se aprecia esa democracia artística que había, junto a una genuina libertad expresiva", sostiene el curador.
También están "las otras publicaciones que surgieron a partir de Humor, que abarcaban desde la ficción especulativa hasta la revista que abordaba el sexo como efecto de la democracia, ya que durante la dictadura no habría podido salir nunca una publicación que tomara con desparpajo y franqueza temas que eran tabú", agrega Gutiérrez, en un recorrido junto a Télam.

"Emblema de la resistencia crítica a la dictadura y de la restauración democrática, la revista Humor ha legado una galería indeleble de portadas desde 1978 que se ofrece como la iconografía definitiva del período. En la base de su andamiaje lo que hubo y la sostuvo fueron los dibujos. Ellos construyeron el primer lazo con el lector y amalgamaron la ecléctica suma de sus artículos en cada número", agrega el curador.
Humor, que surgió en pleno Mundial de 1978, "nunca fue una revista de chistes, aunque por supuesto también los publicó. Y aunque aún en sus ilustraciones más dramáticas subyace una actitud de parodia, sátira o ironía, su humor era otra cosa que a veces podía no dar risa. En la Humor el humor hizo pensar. Y en Humor y en las otras revistas de Ediciones La Urraca -dirigida por un dibujante, Andrés Cascioli- el dibujo, las historietas, las viñetas unitarias y las ilustraciones fueron sustanciales a su fórmula, nunca un complemento o un camuflaje", señala Gutiérrez.
El nombre de la muestra, "Nada se pierde", responde a una sección que abría la revista Humor y que perduró durante sus 20 años de vida. "Era una sección de miscelánea, la única que tenía un contenido crítico hacia cuestiones cotidianas, como el sátiro de los baños que denunciaba los olores de los baños públicos o hacía una crítica a otros medios, al estilo de lo que luego fue en la televisión La noticia rebelde" una sección que creó Aquiles Fábregat, Fabre, que también era guionista", explica el curador.

"Nada se pierde" tiene un doble sentido: que no se pierda la historia de lo que fue la revista Humor y lo que significó, y por otra parte, que pese a su diversidad, logra algo homogéneo, algo contundente, un único discurso hecho de muchos discursos, que es el mejor ejemplo de lo que podríamos decir de un ideal democrático, y que tal vez la democracia real, la política, no logró construir en Argentina", reflexiona Gutiérrez.
Junto a los dibujos, aparecen también algunas de las historietas mas icónicas de la revista Humor como "Boogie el aceitoso" de Fontanarrosa; de la Clínica del Doctor Cureta, hecho por el dibujante Eduardo Camilongo (Ceo) y el guionista Jorge Meijide (Meiji), que para Gutiérrez cobra "gran vigencia, porque Meiji además de dibujante era pediatra, sabía de los manejos de los sanatorios y clínicas privadas, sobre el maltrato a los pacientes, los retornos con medicamentos, tal cual sucede actualmente".
Aparecen también Las puertitas del señor López, de Carlos Trillo (guionista) y Horacio Altuna (dibujante), que cuenta la historia de un hombre tímido y reservado, casado con una mujer autoritaria, que se escapa de la realidad a través de puertas de baños, donde consigue un mundo imaginario privado y sensual.
En la sección de la muestra, "Humor y más allá" aparecen las primeras publicaciones que salen a partir del éxito de Humor, "como el caso de El péndulo, una revista extraordinaria de historietas y cuentos de ciencia ficción y ficción especulativa, de altísimo nivel, que era muy raro de ver en los kioscos del país", explica Gutiérrez.
La muestra, se podrá visitar hasta el 31 de marzo de 2024 de martes a domingos de 14 a 19, en Agüero 2502, de la ciudad de Buenos Aires.

