Huracán marcó el tono del partido desde el arranque. Correa tomó el mando del equipo, anotó, hizo jugar y encontró rápido la conexión con Samuel DeSouza para estampar el primer quiebre en el marcador (10-2). Amancay respondió buscando una y otra vez a Earl Watson en la pintura, con buenas resoluciones cerca del aro, pero el local castigó de lejos: 3 de 5 en triples en el segmento inicial para cerrar el cuarto 30-14 y golpear de entrada a su rival.

En el segundo cuarto el trámite se ensució: aparecieron los tiros forzados y las ofensivas imprecisas. En ese contexto, el elenco riojano encontró aire con los puntos de Gonzalo Alonso, que le permitieron recortar la brecha. Sin embargo, Octavio Lagger y Benjamín Marchiaro respondieron a tiempo para el Globo, sumando en ataque y cortando el envión visitante. El descanso largo llegó con Huracán al frente 50-34.
Tras el entretiempo, los dirigidos por Agustín Pujol ajustaron la mira en defensa, especialmente sobre Alonso, y en ataque mostraron orden y juego colectivo, moviendo la pelota sin egoísmos. Aun así, Amancay encontró algunas respuestas y logró recortar una diferencia que había llegado a los 20 puntos, para cerrar el tercer capítulo 67-55, todavía con el Globo al mando pero sin margen para relajarse.
En los últimos diez minutos, el Canario apostó fuerte al tiro exterior para intentar la remontada, pero falló en la eficacia. Huracán, por su parte, no pudo traducir todas esas concesiones en el aro contrario y mantuvo con vida a su rival más tiempo del necesario. Hasta que, en el momento justo, apareció el golpe definitivo: a falta de cinco minutos, un triple de Javinger Vargas estiró la brecha a 79-59 y terminó de encaminar la historia.



