La ilusión de los fanáticos argentinos del mundo motor crece a cada día. En este marco, recientemente se conoció que Alpine le tuvo que pagar 20 millones de dólares a Williams para quedarse con su nuevo piloto de reserva, Franco Colapinto.
Flavio Briatore, asesor ejecutivo de la escudería francesa, fue el gran estratega del pase y muchos lo compararon con aquel que hizo en 1991 con un todavía inexperto Michael Schumacher. En esa ocasión, el empresario italiano apostó por el alemán que apenas había disputado un Gran Premio de la Fórmula 1.
Schumacher luego ganó siete campeonatos del mundo y el primero fue de la mano de Briatore en Benetton. Tantos años después, “el Tío Flavio” o “Súper Flavio”, como lo llaman en Europa, invirtió en Colapinto.
La gran apuesta de Briatore
Tanto dinero por un piloto de reserva llama la atención en todo el mundo de la Fórmula 1. Lo cierto es que el argentino tendrá que esperar su oportunidad, aunque hay quienes están seguros que efectivamente comenzará la temporada al volante desde el Gran Premio de Australia, el primero del 2025.
Jack Doohan tendría contrato por cinco carreras más y en el espejo retrovisor ve la figura de Colapinto: Sus actuaciones deben ser destacadas para mantener su butaca en la parrilla.
De todos modos, el Gran Circo suele fijarse mucho en los negocios particulares y es probable que el piloto australiano pueda correr de local ante su público. En ese caso, Colapinto seguirá esperando que llegue su momento para demostrar.


