Durante el encuentro entre Boca Juniors y Huracán, ocurrió una situación insólita. Antes del cierre del primer tiempo, Luis Advíncula se encontró solo, con el arco a su merced. El lateral derecho tuvo en su cabeza el 2-1 Xeneize, pero cometió un error, a tal punto que La Bombonera y el banco de suplentes local gritó un gol que no fue.
A los 37 minutos de la etapa inicial, con el marcador 1-1 por las conquistas de Cavani y Pellegrino, tras la revisión del VAR, Alan Velasco se hizo cargo de un tiro libre a un costado del área. Esta era una posición perfecta para un centro como para un remate al arco.
Terminó siendo un derechazo potente al área chica, donde estaba el defensor peruano, que impactó con su frente la pelota y la mandó por encima del travesaño.
Así como sucedió en el corralito local, miles de hinchas en las tribunas vieron sacudirse las redes del Globo y gritaron con alma y vida el gol de Boca, pero rápidamente se callaron cuando vieron a Advíncula tirado en el suelo lamentándose. Luego, el final del primer tiempo llegó con el marcador empatado 1-1.


