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Acciones y bonos argentinos subieron hasta 7% en Wall Street y el riesgo país vuelve a los 600 puntos

La caída del petróleo y el alivio geopolítico impulsaron a los activos locales en Nueva York. Bancos e industriales lideraron las subas, mientras el riesgo país bajó a 608 puntos tras señales positivas de negociaciones entre Estados Unidos e Irán.

Tras la fuerte baja del precio del petróleo, los activos argentinos en Wall Street reaccionaron con subas significativas y el riesgo país volvió a ubicarse en torno a los 600 puntos básicos.

Las acciones y bonos locales registraron avances de hasta el 7%, con un claro liderazgo del sector bancario y de compañías industriales. En ese contexto, el indicador elaborado por JP Morgan descendió 25 unidades y cerró en 608 puntos básicos.

El repunte se dio en paralelo al desplome del crudo Brent, que cayó unos u$s12 en una sola rueda y terminó en torno a los u$s96 por barril. Este giro en el mercado energético generó un clima más favorable en los mercados globales.

JP Morgan

Entre las empresas argentinas que cotizan en Nueva York, se destacaron las subas de Supervielle, Loma Negra y BBVA, que encabezaron las mejoras de la jornada.

El impulso respondió principalmente a señales de distensión geopolítica. El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, calificó como “muy positivas” las conversaciones con Irán y decidió postergar posibles ataques a infraestructura energética, lo que llevó alivio a los inversores.

Hasta ese momento, los mercados operaban con preocupación ante una posible escalada del conflicto en Medio Oriente, que incluía el riesgo de interrupciones en rutas clave como el estrecho de Ormuz. Esa tensión había llevado al petróleo y al gas a niveles máximos en varios años.

Sin embargo, el avance de la vía diplomática redujo los temores sobre el suministro global de energía y favoreció una recuperación generalizada de los activos financieros. En Europa, el precio del gas retrocedió cerca de un 4%, mientras que en Estados Unidos los principales índices bursátiles cerraron con subas cercanas al 1%.

En este contexto, los inversores volvieron a apostar por activos de mayor riesgo, lo que benefició a los mercados emergentes. Así, los activos argentinos lograron capitalizar el cambio de clima internacional y recuperar terreno tras jornadas de alta volatilidad.