El aguinaldo de diciembre representa una oportunidad clave para miles de trabajadores registrados en Argentina, quienes deben recibir el pago antes del 18 de diciembre. Este ingreso adicional, conocido como Salario Anual Complementario (SAC), puede destinarse al pago de deudas, los gastos de las fiestas o, para quienes tienen una mirada a futuro, a inversiones estratégicas. Sin embargo, surge la duda: ¿es conveniente invertir en pesos o en dólares con vistas al 2025?
Rendimientos de las inversiones en 2024
El 2024 fue un año destacable para quienes optaron por inversiones en pesos. Instrumentos tradicionales, como los plazos fijos ajustados por CER y el índice S&P Merval, lograron rendimientos de más del 110%. Además, herramientas como las Lecaps sobresalieron por encima de los "money market", ofreciendo retornos competitivos. Sin embargo, los activos ligados al dólar, como el MEP y el CCL, registraron incrementos marginales, con subas del 2% y 1,6%, respectivamente.
Factores como el fortalecimiento de reservas del Banco Central, la estabilidad fiscal y el entorno político, que mostró cierto optimismo en el mercado, favorecieron este contexto. Según Javier Casabal, estratega de Adcap Grupo Financiero, "los 'trades' en pesos lucen bien, pero implican mayor riesgo frente a la volatilidad del mercado".

¿Qué esperar en 2025?
De cara al próximo año, se anticipa un escenario más moderado. Aunque los "trades" en pesos podrían ser rentables en un contexto favorable, el riesgo asociado a la volatilidad sigue siendo una preocupación. Para perfiles conservadores, los analistas sugieren instrumentos dolarizados, como bonos corporativos, o activos ajustados al tipo de cambio, como el dólar MEP. Por otro lado, los perfiles más arriesgados podrían enfocarse en acciones, Cedears y sectores clave como energía, minería y bancos.
Sergio González, de Cohen Aliados Financieros, destaca que 2025 podría ser un gran año para sectores productivos gracias a la esperada eliminación del cepo cambiario. No obstante, advierte que las elecciones legislativas de medio término podrían influir en el comportamiento del mercado.
El aguinaldo de diciembre brinda una oportunidad para diversificar carteras, pero la elección entre pesos y dólares dependerá del perfil de riesgo y los objetivos de cada inversor. Con un contexto político y económico cambiante, la clave estará en adoptar una estrategia flexible y bien informada para maximizar el rendimiento.



