El uso de billeteras virtuales se consolidó en la Argentina como una alternativa cotidiana para ahorrar, pagar y cobrar, especialmente frente a la inflación. Sin embargo, este crecimiento vino acompañado de mayores controles por parte de la Agencia de Recaudación y Control Aduanero (ARCA), que estableció nuevos parámetros para 2026.
Según la normativa vigente, no hay un monto prohibido, pero sí límites que obligan a las plataformas a informar movimientos y saldos. En el caso de personas físicas, si el saldo mensual en una billetera virtual o cuenta bancaria alcanza o supera los $50.000.000, la aplicación debe reportarlo de forma automática al organismo. Para personas jurídicas, ese umbral baja a $30.000.000.

La lupa de ARCA no se limita solo al dinero inmovilizado. También se controlan transferencias, movimientos mensuales, plazos fijos, extracciones en efectivo y compras como consumidor final. Por ejemplo, las extracciones en efectivo y las compras superan el umbral de control a partir de los $10.000.000, mientras que los plazos fijos se informan desde los $100.000.000 en personas físicas.
Superar estos montos no implica una infracción automática, pero puede derivar en pedidos de justificación del origen de los fondos. Si los movimientos no coinciden con los ingresos declarados, las billeteras pueden solicitar documentación como recibos de sueldo, facturación o declaraciones juradas.
El principal riesgo no es solo el reporte ante ARCA, sino el bloqueo preventivo de la cuenta, una medida que algunas aplicaciones aplican hasta que el usuario acredite la procedencia del dinero. Por eso, mantener los ingresos declarados en regla y conocer los límites actualizados es clave para evitar contratiempos en el uso diario de las billeteras virtuales.



