La Agencia de Recaudación y Control Aduanero (ARCA) anunció un cambio estructural en las normas de facturación que entrará en vigencia el 1 de diciembre de 2025. A partir de esa fecha, las facturas clase M, utilizadas por contribuyentes con inconsistencias patrimoniales o dudas en su solvencia económica, dejarán de emitirse. El esquema será reemplazado por facturas clase A con dos variantes: aquellas que incluyan la leyenda “Operación sujeta a retención” y las que indiquen “Pago en CBU informada”.

El sistema de facturas M había sido implementado años atrás para frenar maniobras de evasión mediante la emisión de comprobantes falsos, que permitían acceder a créditos de IVA sin el debido respaldo económico. Con la nueva normativa, se unifica la emisión de comprobantes en la clase A, aunque con requisitos diferenciados.
Entre las novedades se destacan la acreditación de solvencia patrimonial, la posibilidad de presentar reclamos digitales en caso de disconformidad y un monitoreo cuatrimestral de la conducta fiscal de cada contribuyente. Además, los agentes de retención estarán obligados a aplicar deducciones del 100% en IVA y del 6% en Ganancias cuando corresponda.

La resolución, publicada en el Boletín Oficial, también establece sanciones para quienes no cumplan con las obligaciones de retención o de información tributaria. Según el Gobierno, la medida se enmarca en la política del presidente Javier Milei de otorgar prioridad a la presunción de inocencia y simplificar los mecanismos de control, aunque manteniendo un estricto seguimiento sobre el sistema impositivo.
