La Argentina se ubica entre los países de la región con menor nivel de reservas internacionales en relación a lo estimado como óptimo. Según un informe de GMA Capital, el stock actual asciende a US$42.114 millones, apenas un 54% del nivel adecuado, muy por debajo de Chile (79%), Brasil (120%) y Uruguay (181%).
El análisis se enmarca en la reciente aprobación por parte del Fondo Monetario Internacional (FMI) de la primera revisión del programa con el país, que habilitó un desembolso de US$2.000 millones. Sin embargo, el organismo volvió a marcar como “punto débil” la acumulación de divisas, otorgando un waiver ante un desvío de alrededor de US$3.600 millones respecto de la meta pactada.
Como medida de corrección, el FMI decidió eliminar la meta intermedia de septiembre y reducir en US$5.000 millones el objetivo de reservas para fin de año, manteniendo sin cambios la meta final para 2027. Para 2025, el requisito pendiente sería sumar cerca de US$3.600 millones, en un contexto en el que los vencimientos entre el Tesoro y el BCRA alcanzan casi US$4.400 millones.

El informe plantea que ese incremento podría lograrse mediante compras de dólares, emisiones de deuda internacional o privatizaciones. Además, advierte que, tomando como referencia el promedio regional del 121%, las reservas argentinas deberían rondar los US$93.100 millones para sostener el equilibrio monetario y cubrir eventuales salidas de capital, caída del rollover de deuda externa, déficit comercial o pérdida de confianza en la moneda.
En este sentido, el FMI recomendó que el Banco Central adopte un esquema anticipado de compras en el mercado de cambios, estrategia que ya implementan países como Chile, Colombia y México para fortalecer sus reservas y blindarse frente a shocks externos.


