Bonos duales: crecen las apuestas a una suba de tasas de interés de cara a las elecciones de 2027
La última licitación del Tesoro Nacional dejó una señal que no pasó desapercibida para el mercado financiero. El Gobierno incorporó tres nuevos bonos duales CER-TAMAR con vencimientos entre 2028 y 2030, ampliando una familia de instrumentos que gana protagonismo entre los inversores que buscan cubrirse frente a distintos escenarios económicos.
Con estas nuevas emisiones ya son cinco los títulos de este tipo disponibles en el mercado local, una alternativa que combina protección contra la inflación con la posibilidad de beneficiarse de una eventual suba de las tasas de interés reales.
Por qué despiertan interés los bonos duales
La principal característica de estos instrumentos es que permiten capturar el mejor rendimiento entre dos variables.
Por un lado, ajustan el capital por CER, el índice que sigue la evolución de la inflación. Por otro, incorporan una cláusula atada a la tasa TAMAR, una referencia utilizada para grandes depósitos a plazo fijo en el sistema financiero.
En la práctica, el inversor recibe el rendimiento que resulte más conveniente al vencimiento. Si la inflación supera a las tasas de interés, el bono ajusta por CER. Si ocurre lo contrario y las tasas reales aumentan, se activa el beneficio vinculado a TAMAR.
Esa estructura convierte a estos títulos en una herramienta atractiva para quienes buscan cobertura en un contexto de incertidumbre sobre la evolución futura de la economía.
El mercado mira más allá de la inflación
Actualmente las tasas reales continúan en terreno negativo. Es decir, los rendimientos financieros todavía no logran superar la inflación acumulada.
Por esa razón, hoy los bonos duales funcionan en los hechos como instrumentos indexados por inflación. Sin embargo, el atractivo está puesto en lo que podría suceder en los próximos años.
Diversos analistas consideran que, a medida que se acerque el calendario electoral de 2027, podrían aumentar las presiones sobre la política monetaria y cambiaria. En ese escenario, el Gobierno o la futura administración podrían verse obligados a elevar las tasas de interés para contener expectativas inflacionarias, sostener la demanda de pesos o reforzar la estabilidad financiera.
Si eso ocurriera, los bonos CER-TAMAR pasarían a capturar ese mayor rendimiento, ofreciendo una cobertura adicional respecto de otros títulos ajustados exclusivamente por inflación.
Una apuesta al futuro económico
La aparición de nuevos bonos duales también refleja que el mercado comenzó a incorporar escenarios de mediano plazo en sus decisiones de inversión.
Los vencimientos de estas emisiones se extienden hasta 2030, atravesando el proceso electoral de 2027 y los primeros años del próximo gobierno nacional. Por eso, más que una apuesta a la coyuntura inmediata, representan una forma de posicionarse frente a posibles cambios en la política económica.
Mientras la inflación continúa siendo una de las principales preocupaciones de los inversores, la posibilidad de una recomposición de las tasas reales empieza a ganar espacio en las estrategias financieras.
En ese contexto, los bonos duales aparecen como una de las herramientas más observadas por el mercado para navegar un escenario que combina desinflación, incertidumbre electoral y eventuales cambios en las condiciones monetarias de los próximos años.