El Gobierno y varias empresas intensificaron la emisión de deuda en dólares para captar los ahorros que los argentinos mantienen en los bancos. Con tasas bajas para los depósitos, estos fondos se volvieron atractivos para financiarse en el mercado local.
Actualmente, los depósitos en moneda extranjera alcanzan unos 39.000 millones de dólares, un nivel récord impulsado por el blanqueo y la dolarización previa a las elecciones. Sin embargo, los bancos ofrecen rendimientos muy bajos, con tasas cercanas al 1% anual para plazos fijos, lo que empuja a los inversores a buscar mejores alternativas.

En este contexto, el Ministerio de Economía, a cargo de Luis Caputo, avanzó con emisiones de bonos como el Bonar 2027 y 2028. Estos instrumentos ya permitieron captar más de 2.200 millones de dólares y ofrecen rendimientos de entre 5% y casi 9% anual, según el plazo.
El sector privado también se suma a esta tendencia. Empresas como Farmacity, junto a bancos y compañías energéticas, preparan nuevas emisiones para financiarse en dólares a tasas relativamente bajas. Incluso entidades financieras lograron colocar deuda con rendimientos menores a los que paga el propio Estado.
El fenómeno refleja un cambio en el mercado: los inversores buscan diversificar y obtener mayor rentabilidad, mientras que emisores aprovechan el contexto para conseguir financiamiento en moneda dura con condiciones favorables.



