El precio del crudo sigue sumido en una caída que amenaza con prolongarse varios meses, con una serie de factores económicos globales a la vista. Este lunes, tanto el barril de Brent como el WTI experimentaron una baja de alrededor del 1,7%, lo que refleja el impacto de las tensiones comerciales internacionales y los ajustes en las políticas de producción de la OPEP+.
El banco de inversión Barclays proyectó una baja adicional en el precio del crudo Brent, estimando que se ubicará en 70 dólares por barril para 2025, con una caída aún más pronunciada para 2026, hasta los 62 dólares. El informe advierte que el sector petrolero se enfrenta a un panorama incierto, con dificultades crecientes debido a las disputas comerciales y la revisión de las estrategias de producción por parte de los principales países exportadores de petróleo.

Este lunes, el crudo Brent cotizó a 64,73 dólares, una caída de 1,63%, mientras que el WTI también retrocedió un 1,67%, quedando en 61,97 dólares. Los analistas atribuyen esta caída al temor sobre la demanda de crudo, exacerbada por la guerra comercial entre Estados Unidos y China.
Barclays anticipa que, a pesar de que la demanda ha mostrado resiliencia en algunos sectores, como el consumo en China, las perspectivas macroeconómicas han empeorado. Este contexto ha reducido las expectativas de crecimiento en la producción de países no OPEP, con ajustes negativos en lugares como Estados Unidos y Brasil, mientras que la OPEP ha aumentado sus expectativas de producción en 240.000 barriles por día.

Los analistas del banco mencionan dos posibles escenarios: uno en el que el Brent podría estabilizarse en 75 dólares por barril si las tensiones comerciales disminuyen y la OPEP+ moderara su postura, y otro en el que podría descender hasta los 55 dólares si la demanda continúa cayendo y la OPEP+ mantiene su política de producción actual.
