Este martes, el primer ministro canadiense, Justin Trudeau, advirtió que Canadá impondrá un arancel del 25% sobre productos estadounidenses por un valor de 155.000 millones de dólares canadienses (unos 107.000 millones de dólares estadounidenses) si se implementan los aranceles anunciados por Donald Trump. Trudeau aclaró que esta medida entrará en vigor a partir de las 12:01 am EST de mañana, como respuesta al aumento de impuestos de EE. UU. a las importaciones canadienses, incluidos los productos energéticos, que sufrirán un 10% adicional.
La postura de Canadá
La ministra de Asuntos Exteriores de Canadá, Mélanie Joly, calificó la medida como una "amenaza existencial" para el país, advirtiendo que "miles de empleos están en juego". En tanto, el ministro de Recursos Naturales, Jonathan Wilkinson, comentó sobre el daño a la relación comercial con EE. UU., asegurando que "no volveremos a la relación de antes, incluso si los aranceles se retiran".
Respuesta de Trump y el clima de incertidumbre
Por su parte, Donald Trump no tardó en responder, asegurando que si Canadá decide replicar los aranceles, "nuestros aranceles recíprocos aumentarán inmediatamente en la misma proporción". En un mensaje dirigido a Trudeau, lo llamó "gobernador", insinuando lo que sería su título si Canadá fuera anexado a EE. UU.. La amenaza de un conflicto comercial aún más grave parece inminente, y la posibilidad de una guerra comercial total sigue latente.
Impacto global y preocupaciones internacionales
Con la entrada en vigor de los aranceles, se expande el temor sobre su impacto económico global. La Unión Europea ha expresado su preocupación, advirtiendo que estos aranceles "amenazan las cadenas de abastecimiento y la estabilidad económica", afectando no solo a EE. UU., sino también a sus socios comerciales clave: México, Canadá y China.
El comercio con Canadá y México
El comercio entre Estados Unidos y sus vecinos norteamericanos es de vital importancia. En 2024, EE. UU. alcanzó casi 2,2 billones de dólares en comercio de bienes con México, Canadá y China. De estos, México exportó 840.000 millones de dólares a EE. UU., Canadá 762.000 millones, y China 582.000 millones.

Sectores afectados por los nuevos aranceles
Industria automotriz:
- México y Canadá son proveedores clave de vehículos y piezas automotrices para EE. UU.. Solo el año pasado, EE. UU. importó 79.000 millones de dólares en vehículos desde México y 31.000 millones desde Canadá.
- China, por su parte, exportó piezas por 18.000 millones de dólares en 2024, y se prevé que los importadores trasladen estos costos a los consumidores.
Petróleo:
- Canadá es el mayor proveedor extranjero de petróleo crudo para EE. UU., con exportaciones de 98.000 millones de dólares en 2024. La dependencia de EE. UU. de este crudo podría verse afectada por las nuevas tarifas.
Productos agrícolas:
- México es responsable de una gran parte de las importaciones agrícolas de EE. UU., con productos por un valor de 49.000 millones de dólares en 2024. Canadá exportó productos agrícolas por 41.000 millones de dólares. Los aranceles podrían aumentar los costos de productos esenciales, como aguacates y verduras.
La guerra comercial global se intensifica
El contexto de estos nuevos aranceles se inscribe en un escenario de guerra comercial global. Trump justificó estas tarifas bajo la emergencia económica, lo que marca un uso más agresivo de las tarifas por parte de Estados Unidos desde la década de 1930. El impacto en la inflación y las cadenas de suministro es una preocupación creciente.
Finalmente, China también respondió, anunciando un 15% de arancel sobre pollo, trigo y maíz de EE. UU., y un 10% sobre soja, carne de cerdo y productos lácteos, entre otros.
Este conflicto, que ya afecta a los sectores automotriz, energético y agrícola, podría generar efectos colaterales sobre la economía global, afectando las relaciones comerciales en todo el mundo.



