El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, anunció que a partir del 2 de abril de 2025 se implementarán aranceles a las importaciones de productos agrícolas, una medida que podría afectar directamente a las exportaciones argentinas. Este nuevo paso en su política comercial se suma a los aranceles ya establecidos sobre el acero y el aluminio, lo que genera preocupación en el sector agrícola y comercial de Argentina.
Trump comunicó la decisión a través de su plataforma Truth Social, donde indicó que los agricultores estadounidenses deben prepararse para aumentar la producción de productos agrícolas para abastecer el mercado interno. “Los aranceles se aplicarán a los productos externos el 2 de abril. ¡Diviértanse!”, expresó el presidente sin especificar qué productos estarán sujetos a los nuevos gravámenes ni si habrá excepciones.

La medida llega en un momento en que Estados Unidos ya está aplicando aranceles a las importaciones de México, Canadá y China, y genera incertidumbre sobre cómo afectará a las exportaciones argentinas, especialmente en un sector agrícola clave para la economía del país.
Impacto adicional: Aranceles al acero y aluminio
Además de los aranceles agrícolas, Trump también anunció nuevos impuestos del 25% sobre el acero y el aluminio, que entrarán en vigor el 12 de marzo. Esta medida podría tener repercusiones adicionales en las relaciones comerciales entre ambos países.
En febrero, el presidente estadounidense ya había anunciado la implementación de "aranceles recíprocos" contra países que imponen barreras comerciales a productos estadounidenses o que adoptan políticas comerciales consideradas injustas por Washington.
Posible tratado de libre comercio con Argentina
En paralelo, Trump dejó entrever en una conferencia de prensa que "considera" la posibilidad de firmar un tratado de libre comercio con Argentina, una idea que fue planteada recientemente por el presidente argentino, Javier Milei, en la Asamblea Legislativa.
El panorama generado por estas medidas comerciales plantea un escenario de incertidumbre para las exportaciones argentinas, que deberán adaptarse a las nuevas condiciones impuestas por Estados Unidos.



