El Banco Central de la República Argentina (BCRA) registró una significativa pérdida de reservas durante los primeros meses del año. En enero, el organismo debió afrontar pagos por US$1.486 millones debido a gastos de turismo, viajes y compras con tarjetas de crédito, marcando el nivel más alto en siete años. Esto contribuyó a un déficit de cuenta corriente de US$1.656 millones en un contexto de creciente demanda de importaciones.
A pesar de las compras de divisas realizadas por la autoridad monetaria, las reservas internacionales cayeron en US$1.331 millones. En febrero, la tendencia continuó con una pérdida adicional de US$1.400 millones, agravada por el pago de deudas y la cancelación de un bono de US$350 millones de la provincia de Buenos Aires.

Saldo del comercio exterior y balance de pagos
En enero, el comercio exterior dejó un superávit comercial de US$425 millones. Las exportaciones sumaron US$6.614 millones, mientras que las importaciones alcanzaron los US$6.189 millones. Sin embargo, el saldo de viajes, pasajes y pagos con tarjeta reflejó una salida neta de US$1.112 millones. De los US$1.486 millones gastados por argentinos en el exterior, solo US$374 millones ingresaron por turismo receptivo, lo que representa un aumento del 470% con respecto a los US$195 millones del mismo mes en 2024.
El Tesoro Nacional también realizó pagos por US$950 millones, distribuidos entre organismos internacionales (US$162 millones), bonistas de deuda (US$500 millones) y el pago de intereses del sector privado (US$290 millones).

A pesar del fuerte drenaje de divisas, alrededor del 70% de los gastos con tarjeta y viajes fueron cubiertos con dólares propios de los usuarios, lo que permitió evitar impuestos adicionales asociados al cepo cambiario.



