En un contexto de tasas de caución que se estabilizan entre el 26% y el 38%, y con expectativas de un posible ajuste al alza de los intereses fiscales, los contribuyentes que mantienen deudas impositivas encuentran una oportunidad para regularizar su situación a través del nuevo plan de pagos lanzado por la ARCA.

Desde el 1º de julio, está vigente un régimen de facilidades para deudas vencidas hasta el 30 de abril de 2025, que abarca obligaciones de impuestos, seguridad social, retenciones y percepciones, y tributos aduaneros, incluidas multas.
Aunque desde ARCA no confirmaron oficialmente una futura suba, el mercado anticipa que, si continúa la presión sobre las tasas, el organismo fiscal podría ajustar los intereses resarcitorios y punitorios. “La tasa corre detrás del mercado y no sería raro ver un aumento en los próximos meses”, advirtió Marino Ghirardotti, socio del estudio Ghirardotti & Ghirardotti.

El nuevo plan de facilidades permite el ingreso de personas humanas, sucesiones indivisas, micro, pequeñas y medianas empresas (tramos 1 y 2), entidades sin fines de lucro, empresas del sector salud y el resto de los contribuyentes.
Características clave:
Tasa fija del 50% de la tasa de interés resarcitoria vigente.
Sin límite de cantidad de planes.
Adhesión disponible hasta el 30 de diciembre de 2025.
Cuotas mensuales, iguales y consecutivas, con mínimo de $2.000.
Caducidad por falta de pago de dos cuotas (consecutivas o no) tras 60 días.
Condiciones según tipo de contribuyente:
Personas humanas, sucesiones indivisas, micro y pequeñas empresas, entidades sin fines de lucro y salud:
Pago a cuenta del 10%
Hasta 60 cuotas
Medianas empresas:
Pago a cuenta del 15%
Hasta 48 cuotas
Resto de los contribuyentes:
Pago a cuenta del 20%
Hasta 36 cuotas

En paralelo, datos de ARCA muestran que, desde febrero de 2024, se aceleró la cantidad de empresas que suspenden personal por caída en la demanda, mientras que el mercado financiero se tornó más agresivo en sus rendimientos. En ese escenario, la regularización impositiva cobra un valor estratégico para evitar futuras complicaciones con el fisco nacional.
