El consumo masivo en Argentina comienza a dar señales de recuperación durante los primeros meses de 2025. Tras un 2024 marcado por la retracción, las marcas líderes retoman protagonismo, aunque el repunte no es uniforme y no llega a todos los hogares.
Un reciente informe privado indica que la estabilidad de precios comienza a generar un entorno más favorable para el consumo. Luego de cuatro trimestres consecutivos en baja, la canasta básica muestra una tendencia positiva.
Según el estudio, 3 de cada 4 categorías que crecieron en volumen también ganaron nuevos compradores. A su vez, el 40% de esas categorías amplió el tamaño promedio de la compra y un 36% aumentó su frecuencia. Entre los rubros con mejor desempeño se destacan tratamientos capilares, enjuagues bucales, yogures descremados y margarinas.

Sin embargo, el 60% de las categorías aún no logra recuperar sus volúmenes respecto al año anterior, y todas las bebidas alcohólicas continúan en caída.
Además, la recuperación muestra una marcada desigualdad por nivel socioeconómico. Mientras los sectores medios y altos incrementaron su consumo más de un 10%, los hogares de menores ingresos apenas experimentaron mejoras, y sólo un 5% de las categorías creció en este segmento.
Frente a un escenario todavía incierto, las estrategias más utilizadas por los consumidores siguen siendo:
Buscar promociones (65%)
Reemplazar marcas o productos por opciones más económicas (45%)
Ajustar el gasto y ahorrar (27%)
Aunque un tercio de los hogares considera que su situación financiera es peor que hace un año, persisten las expectativas: un 42% cree que mejorará en los próximos 12 meses.

Las principales preocupaciones son:
Hacer rendir el presupuesto ante los aumentos de precios (50%)
Incrementar ingresos (24%)
Pagar deudas y cubrir necesidades básicas como la compra de alimentos (21%)
