Crecen los incumplimientos en créditos personales y tarjetas, aunque la banca mantiene previsiones altas
El sistema financiero local muestra cierta preocupación ante el crecimiento en los niveles de mora en los préstamos bancarios, especialmente los otorgados a familias y pequeñas empresas. Aunque el aumento es moderado, varios ejecutivos del sector coinciden en que este fenómeno vuelve a ser un tema relevante tras años de estabilidad.
Según datos oficiales del Banco Central de la República Argentina (BCRA) correspondientes a abril de 2025, la morosidad en créditos bancarios al sector privado se situó en 2,2%, un incremento de 0,2 puntos porcentuales respecto a marzo. Este aumento se explica principalmente por el comportamiento del crédito destinado a las familias, cuya mora alcanzó el 3,7%. En contraste, la cartera crediticia destinada a empresas mostró una tasa de incumplimiento mucho menor, con 0,9%.
El BCRA también informó que la exposición de los bancos al sector privado continúa en aumento, alcanzando un 40,4% del activo total a nivel sistémico, una suba de 0,8 puntos en un mes y cerca de 18 puntos en el último año.
Pese a este escenario, la autoridad monetaria relativizó la preocupación, aclarando que la mora actual sigue por debajo del promedio regional (2,8%) y del promedio histórico local de los últimos 20 años (3,1%). Además, la mayoría de los créditos están respaldados por garantías preferidas, que representan el 16% del total y presentan un nivel de mora más bajo (1,6%) que los créditos sin garantía (2,3%).
En cuanto al riesgo crediticio, el BCRA destacó que las provisiones y el capital de los bancos mantienen niveles históricamente altos, con previsiones equivalentes al 142% de los créditos en situación irregular, lo que indica una elevada capacidad de resistencia ante posibles pérdidas futuras.
El informe puntualiza que la mayor parte del aumento de la mora se da en el segmento de créditos personales y tarjetas de crédito, que explican casi el 50% y el 28% del incremento, respectivamente. Este crecimiento se observa con mayor fuerza en regiones como Cuyo, Patagonia y Centro del país.
Por el lado de las empresas, aunque la mora se mantuvo baja (0,9%), mostró un leve aumento, impulsado principalmente por sectores como la industria y el comercio, mientras que construcción, producción primaria y servicios mejoraron sus indicadores.
El BCRA concluye que, aunque la mora ha aumentado en los últimos meses, sigue dentro de niveles manejables y por debajo de promedios históricos, aunque advierte que la vulnerabilidad crediticia continúa siendo el principal riesgo para el sistema financiero. La evolución futura dependerá del comportamiento económico general y del consumo doméstico, que hoy refleja señales mixtas.