El sector petrolero de Mendoza enfrenta un escenario de incertidumbre tras la baja de 40 contratos en el Clúster Norte, luego de la toma de posesión de las áreas maduras por parte de Petróleos Sudamericanos SA. La empresa asumió oficialmente el control de los yacimientos el 1 de abril, en el marco del traspaso de concesiones otorgado por YPF con el aval del Gobierno provincial.
Los trabajadores afectados estaban vinculados a Buccolini SA, una empresa contratista que prestaba servicios para YPF. Con el cambio de operador, sus contratos no fueron renovados, generando preocupación en el gremio del sector. En total, más de 400 empleados se desempeñan en esta zona petrolera, que incluye áreas como Vizcacheras, La Ventana y Barrancas.

El traspaso de operaciones se dio tras la implementación del "Plan Andes", mediante el cual YPF se retiró de 14 áreas de explotación convencional en Mendoza, dividiéndolas en tres clústeres: Mendoza Norte, Mendoza Sur y Llancanelo. Durante el proceso de transición, los trabajadores de Mendoza Norte se mantuvieron en sus puestos y percibieron sus salarios, aunque la mayoría no realizaba actividades plenas debido a la falta de operación completa de los bloques.
Desde el gremio expresaron su preocupación por la continuidad laboral de los más de 350 trabajadores que aún tienen contratos vigentes. Aunque Petróleos Sudamericanos SA ha manifestado su intención de potenciar la producción en la zona, la incertidumbre persiste sobre futuras contrataciones y la posible reincorporación de los empleados despedidos.
El Gobierno provincial, por su parte, señaló que no intervino en la negociación entre las empresas y los trabajadores, ya que se trata de un acuerdo entre privados. No obstante, afirmaron que su obligación es exigir a la nueva operadora el cumplimiento de los compromisos de inversión y el incremento de la producción petrolera en Mendoza.
En los próximos días, se espera una reunión entre representantes sindicales y la empresa para evaluar los pasos a seguir y plantear la situación de los trabajadores afectados. Mientras tanto, la expectativa y la incertidumbre continúan marcando el panorama laboral en el sector.
